viernes, 28 de noviembre de 2014

BUZIOS




   La primera impresión al llegar a Buzios fue la de una ciudad balnearia parecida a las de la costa atlantica argentina.  No tanto por los paisajes sino por la cantidad de gente dando vueltas, los autos, el tipo de edificación,las calles
  Buzios ya no es lo que era,  salvo el centro con la Rua das pedras, y las playas que conservan su entorno natural, se me había vuelto irreconocible desde que había venido por primera vez,hace muchos  años,
   Crecio de una manera descontrolada,  extendiéndose hacia el norte , llena de pousadas, comercios , automóviles.
  Sin cloacas todavía, a veces el olor a esgoto,especialmente cuando llueve no se puede aguantar , porque las napas suben .

   Aún así tiene playas magníficas y entornos muy bellos, Nos instalamos con mi viejo en una pousada en Praia Rasa, que no era muy económica,pero tenía la ventaja de estar  lejos del centro y del lio.

   Salimos una o dos veces en bici hacia la playa de Geriba, donde nos encontramos con mi tío Mario y Marlen,  Pero las calles de Buzios no son  lo ideal para andar en bici .Muchos automóviles y la ruta estrecha .  Hay que alejarse por otras rutas. Tambien llaman la atención los barrios cerrados , largos paredones que cortan los accesos a las playas. 

   De cualquier manera la pasamos muy bien . Ibamos a comer a la noche al centro, buscando buenas ofertas de comida, que las hay. Pero en general Buzios es caro. Tiene ademas argentinos por muchos lados, ya que es la  ciudad brasilera con mayor número de argentinos,

  Tambíen pasamos por Cabo Frío y Arraial do Cabo. En cabo frío,  una ciudad grande y comercial, con bastante movimiento, lo mas bonito es la Orla , con la playa de arena blanca, el color del mar, el movimiento . Ha sido modificada y construida hace poco, con retaurants, fuentes, y amplias veredas.  Comimos un buen peixe ahí, y es bastante mas barato en relación a Buzios.


     No tuve intenciones  de ponerme a dibujar en Buzios.  La escultura de Brigitte Bardot sobre una valija en la rua das Pedras  recuerdan otros tiempos donde Buzios era quiza una aventura, o tenía cierta bohemia que cuesta encontrar ahora.  Hoy el centro esta lotado de turistas y llegan los enormes cruceros. Quiza sea bueno para el comercio, pero no se si es el mejor lugar para pasar vacaciones en Brasil, habiendo tantos.

  Lo mejor fue pasarla bárbaro , juntándonos "en familia" y disfrutando esos días. 

 Una noche saliendo del restaurant donde habiamos comido, caminando por la orla,  conoci a Nathalie, pelo  corto vaqueros y camisa entallada, rondaba los 40.  Estaba sentada con una amiga en una mesa de la orla, tan bebida como ella….No me acuerdo cual fue la pregunta que le hice o la excusa, lo que se es que al rato me estaba estampando un beso ante la mirada atónita de mis parientes, al ver que seguía camino,  no tenía ninguna gana de que me fuese.. Bueno yo tenia que llevarlos de vuelta en la camioneta  y eran ellos los que  no tenian ninguna gana de tomarse un taxi, ni de que me quedase con "esa".   Es así la sangre  tira y  los parientes son celosos. Entonce  la dejé en la puerta de una disco y le dije que volvería .  Cumpli con mi deber, llevé a mis parientes hasta las posadas y volví al centro.
     Pero nadie sabrá en verdad lo que ocurrió aquella noche, digan lo que digan..  
   Llegué de mañana,  para el desayuno.  Había que volver a Río y yo estaba cansado, no había dormido  nada y tenia que  manejar. Pero  calavera no chilla, como se dice. Nos despedimos de la anfitriona de la pousada y de su marido ,  y salimos para Rio.
    


viernes, 21 de noviembre de 2014

Y LLEGARON LAS VISITAS

Una vez en Rio, nos encontramos de vuelta con la vieja Galera: El Chaca, Lucas, Omarcito, Alexis, el Paraguayo, los colombianos, y algunos nuevos comensales. Eso  siempre se renueva. Esta vez por suerte conseguí un muy buen lugar para dejar a “La Viajera”, según me había dicho el amigo argentino del puesto de la playa, cerca de la Siqueira Campos, barrio Peixoto, en la Plaza Betancourt. Un oasis en el ruido de Copacabana.  Tranquilísimo y ameno, no había quien rompiera las pelotas con dinero, ni situación de riesgo por robos. La chata estuvo mas de una semana ahí, sin problemas. Los martes  cobra movimiento desde temprano, se hace una pequeña feria de verduras y alimentos , ahí compré un exquisito queso minero condimentado.  Cocinamos y comimos un par de noches en la chata, Feijón , arroz, pollo.


Vino mi tío un miércoles y lo fui a buscar al aeropuerto. Saliendo desde Copacabana, increíbles movidas y preocupaciones por llegar temprano, entre todas las autopistas me enredaba y me perdía, puteando... Un quilombo de túneles y viaductos. Y yo parecía mas torpe que nunca. Pero llegué bien. Lo mejor era que mi tío Mario traía mi bici, embalada. Pero además hacía tiempo que no veía a un familiar, así que estaba contento de verlos. Vino con Marlene. No se quedaban e Río, iban para Buzios. Tenían que esperar el “Transfer” unas horas y nos quedamos tomando unos mates en el bar del Aeropuerto... Habian traído Yerba !

Volví contento a Copacabana. A los dos días llegaba mi viejo. Pero no podía ir a buscarlo, la camioneta recalentaba  . Por suerte tuve tiempo de encargarle la bomba de agua y tuvo la amabilidad de conseguirla un día antes y traerla . Aca era imposible .

Así que finalmente me encontré con él,  llegó a Copacabana en el “Frescao”,  y nos hospedamos en un Hotel. Fantástico. Esos días me olvidé de la Galera, y de dormir en la camioneta. Por fin una cama confortable, aire acondicionado y desayuno brasilero.


Recorrimos algunos lugares de Río en bici esos días, él había traído su bicicleta también, una citybike plegable.  Lo llevé a conocer  Urca, Praia vermelha, Flamengo, el Centro, Lapa, entre otros lugares . Nos sacamos las ganas de andar en bici esos días, ya que desde hacia tiempo que no salíamos, como haciamos en Baires, por  los circuitos Quilmes – Pereyra - Hudson. - Acá eran diferentes, y parece que le gustaban bastante.   También comimos de primera.  El estilo de vida carioca no le parecía mal. Es mas, lo disfrutaba. La cara y el humor le fueron cambiando en esos días, y hasta se compró una zunga, de la que al principio desconfiaba, pero que luego exhibió sin problemas en Ipanema. 

Así que recorrimos Copacabana, Ipanema y el centro.. La pasamos barbaro y nos llevamos bien.   Al tercer día partimos para Buzios.

jueves, 20 de noviembre de 2014

DE VUELTA A RIO

Los dias en la Isla fueron cumpliendo su ciclo.  Con la Galera,  con los turistas,con los dibujos. No era quiza el mejor momento para irse. Pero mis parientes viajaban para Rio y queria encontrarlos ahí. 
Por suerte esta vez tuve mas tiempo que la anterior y  pude conocer otros lugares en los alrededores de la Isla.  Entre ellos la playa preta, formada por arena negra, volcanica, y en sus cercanias el antiguo presidio, un lugar bastante siniestro en medio del paraiso . Celdas de piedra y barrotes en cubiculos de dos x uno.  Pensaba en los que fueron a parar ahí . Encerrados con el paraiso alrededor.  Inhumano.  A veces la marea subía y los dejaban ahogar. Ahora el presidio hace tiempo esta abandonado, invadido por la vegetación.  

Después en una caminata  cansadora conocimos la playa de López Mendes. Fuimos con  unas finesas que encontramos en el camino.  Dos barbies. La pasamos muy bien en esas arenas blancas y aguas transparentes de mar abierto. También conocimos la playa de Pouzo , con su agua fría. Volvimos molidos a Abrao. 
  
Era hora de volver a Rio. Mi tío Mario vendría en unos días, para ir a Buzios. El viaje lo tenia planeado desde Marzo.  Luego  en dos o tres  dias viajaba  mi viejo, al que por fin había logrado convencer de que viniera. La idea era curtir un poco Rio y después ir a Buzios donde nos encontraríamos todos.

Así que ya era tiempo de dejar la Isla. Donde no se si ya conte que  no hay automóviles , y se cuida la edficación, una gran iniciativa  para preservarla de lo que ocurre en casi todas las ciudades de Brasil, el crecimiento descontrolado.  Como ocurrió por ejemplo en Buzios. Ya hablaré de esto mas adelante.

Entonces con un par de camaradas, el Tacua y Diego, rumbeamos para Rio. La chata estaba en el estacionamiento de la rodoviaria de Angra. Las finlandesas nos acompañaron en el viaje de vuelta en la barca. Caminamos hasta la Rodoviaria con todos los bolsos y  los bártulos  un buen trecho. Todo en orden.  Cargamos diesel y partimos. Dos horas de viaje mas o menos y esta nublado, mejor por el calor.

Antes de llegar a Rio por la Rio Santos y de agarrar la Av. Brasil ,la viajera empieza a recalentar un poco. Paro en una estacion de servicio abandonada y me doy cuenta de que pierde por la bomba de agua.. Caralho!! Desarmo, constato, pierde.   Pero por suerte en alta no pierde,  misterios de la mecánica . Vuelvo a armar todo , le agrego agua y espero poder llegar a Copacabana sin recalentar el motor.   Tengo que llevarla acelerada nada mas. Son varios kilómetros. Pasamos el centro... hora pico. Quilombo de autos...  y después de un buen rato por fin llegamos a Copacabana.