Apenas bajo de la camioneta y entro a la
despensa, la dueña, una linda entrerriana me dice riéndose y mostrándome los
documentos: “Hicimos todo lo que pudimos! Avisamos allá y hasta te mandamos a
uno para que te los alcance pero no te encontró”. Ahí estaba la billetera con
los documentos. Eternamente agradecido le doy un beso a ella y la mano al
marido.. Después los pibes me gastaron que fue por embobarme con la entrerriana que deje los
documentos ahí .. Pero fue al hacer las cuentas a ver con cuanta plata
argentina nos quedabamos, etc.. Asi que ya aliviados, cruzamos nuevamente el
puente. Y volvimos a hacer la cola de la
aduana para entrar al Uruguay. Perdimos un par de horas en todo ese ajetreo y
nos estábamos demorando. Mientras tanto mis pasajeros se preocupaban no tanto por si nos sacaban la comida que
llevábamos , sino por si los perros
llegaban a oler algo fuerte como un limonero. De cualquier manera no revisaron nada
, los únicos que jodían eran los de la Afip a los que tenian coches nuevos , y los perros que habia lo único que querian es que les tiraran unas
migas de pan. Por lo cual estabamos re tranquilos arriba de la chata, la Viajera , que se venia
portando bien, pero ya empezaria a protestar al andar por el uruguay.
Entrando en la ruta hacia Tacuarembó nada
anduvo bien, primero se rompió el bulón que sostiene el alternador y quedo
floja la correa. Improvisé pasando otro bulon por abajo y pude tensar la correa
nuevamente.. Pero a los otros 100
km , se salió otra parte, la polea de la misma correa ,
una pieza de hierro que se cae en la ruta y rompe parte de la paleta del
ventilador. Tenemos que ir a buscarla por la banquina durante un rato hasta que
la encontramos varios minutos y metros atrás. Al ver que no falta otra cosa la
coloco a martillazos y rezo porque no se salga de vuelta, lo que da resultado
durante varios kilómetros mas. Todo esto mientras Uruguay le va ganando a
Italia y dejandola fuera del mundial. Los
urugayos comienzan a festejar, saliendo en auto a mil por hora y sin control por
la ruta.
Llegando ya a Rivera...- Ah, me
olvido que tuvimos de vuelta problemas con los peajes en la ruta: En que moneda pagabamos , el vuelto en otra
moneda,.etc… Siempre tenias la sensación de que te querian luquear y siempre discutiendo
con los empleados, era como una sobrada … - Llegando ya a Rivera , la polea empieza a
hacer ruidos de vuelta. Antes de entrar
nos para un control, que parece un policia de civil que no es tal, sino como
una especie de guia que nos indica como hacer los tramites y de paso nos ofrece
si queremos comprar reales o algo asi.. Aparentemente nos explica como llegar,
pero no entiendo donde hay que hacer migraciones porque cada vez que me
explicaban me perdia mas.. Mientras tanto la polea hacia ruido, tenia que bajar
y martillar, y la gente a los pedos y
gritando por el triunfo de Uruguay y
algunos puteandonos por la patente. En la camioneta discutiendo entre
nosotros, todo era un caos.. y un
sentimiento de mufa terrible.. Asi que
paro cada dos cuadras, que se rompe, que no, que es por otro lado, que no llegamos
y asi finalmente encontramos al departamento de
policia uruguayo para hacer los trámites. Lo unico que tenia en la cabeza
ademas de los nervios eran ganas de cruzar ya del otro lado. Ni quise preguntar
por un taller del lado uruguayo, donde tenia la certeza de que nos iban a arrancar
un ojo de la cara. Asi que encare para
el lado brasilero de la ciudad. El
botija urugayo del estacionamiento de migraciones me sacó los últimos 10 pesos
argentinos en efectivo que me quedaban, y nos dijo 2 para aca 3 para alla y 23
para el fondo.
Asi
es Rivera – Santana do Libramento, una ciudad mixta, Portunhola, donde se pasa de un pais a otro cruzando una
avenida, sin darse cuenta salvo por las
leyendas de los carteles en portuges o en español. Hicimos migraciones del lado brasilero y ahí
si, entre las subidas y bajadas busque un taller, donde entendieron el problema,
pudimos soldar la polea y al final no
nos querian cobrar nada, creanlo o no.. Les di las gracias y una propina.. y ya
mas tranquilos, y entusiasmados los chicos fueron a comprar un vino brasilero con gusto a Bubaloo de Uva
según decian, ya que yo no iba a beber para manejar.. Cargamos nafta, usando la tarjeta de debito,
que dio resultado sin problema y
encarando por la temible Br 158 , de
noche y con lluvia.
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