La
“galera” fue cambiado una vez mas. Seguiamos en Paraty. Los siguientes dias comenze a sentirme
mas bien pesado. O bien por el calor que aumentaba, o por la atmosfera de
Paraty, a veces una vibracion extraña en esas calles de piedra… Pero el hecho es que todo derivo en una
indigestión y dolor de panza de varios dias. No era el único, suponíamos que
debería ser el agua, por tomar de la canilla, cosa que dejamos de hacer. El
hecho es que durante tres o cuatro dias, me senti para el carajo, apenas podia
comer cosas livianas y tomar agua mineral. Revoltijo, acompañado de un estado
espiritual pesado, al final luminoso .
Estaba llegando al fondo, en esa espiral. Y los síntomas que cargaba , algunos
desde hace tiempo, desaprecieron por fin. Comprensión luminosa de algunas
constelaciones.
Luego
volvimos un par de dias a Trinidade, a la casa de la negra Malu,donde cocinamos
y comimos bien, fuimos a un baile de locura en la playa que duro hasta el
amanecer y volvimos a Paraty renovados.
El plan para los siguientes dias era hacer un dinero e ir subiendo para
Rio.
Volvimos
al Pontal y después de unos dias organizamos el viaje a la Ilha grande, donde yo queria
volver. Eramos seis o siete, entre malabaristas y musicos. Y ademas el Richarde
un rapaiz Bahiano que se nos adosó, lo habían echado del Quiosque do Ceara, la
“simpatica anciana”. Las dos mujeres que habia conocido, la gaucha y
Thaisa desistieron de venir con
nosotros…
Asi
llegamos a Angra, donde nadie tenia suficiente dinero para pagar la barca. Yo
habia ahorrado unos reales , pero entre los otros no llegaban a juntar la plata
necesaria, y los de la barca fueron inflexibles. 15 reales cada uno o nada. Asi
que medios frustrados dejamosla barca ir y nos disponiamos a aguantar en angra
hasta conseguir dinero. A alguien se le ocurrio ir a comer al comedor de la
iglesia donde era gratis.. Yo no queria
perder mas tiempo en Angra, el Bahiano
desaparecio yendo a buscar dinero por ahí , los malabaristas se fueron al
semaforo donde los hecharon luego y tres nos quedamos en el muelle. De pronto
una mujer aparece y nos hace una oferta para viajar en un barco que salia 4 y
media. Lo pensamos un poco y entre los tres juntabamos el dinero suficiente .
Aunque sintiendonos un poco mal por los otros, nos subimos al barco, rumbo a
Abrao. Los otros vendrian luego.
No hay comentarios:
Publicar un comentario