Una vez en Rio, nos encontramos de vuelta con
la vieja Galera: El Chaca, Lucas, Omarcito, Alexis, el Paraguayo, los
colombianos, y algunos nuevos comensales. Eso
siempre se renueva. Esta vez por suerte conseguí un muy buen lugar para
dejar a “La Viajera ”,
según me había dicho el amigo argentino del puesto de la playa, cerca de la Siqueira Campos , barrio
Peixoto, en la Plaza Betancourt.
Un oasis en el ruido de Copacabana.
Tranquilísimo y ameno, no había quien rompiera las pelotas con dinero,
ni situación de riesgo por robos. La chata estuvo mas de una semana ahí, sin
problemas. Los martes cobra movimiento
desde temprano, se hace una pequeña feria de verduras y alimentos , ahí compré un
exquisito queso minero condimentado. Cocinamos y
comimos un par de noches en la chata, Feijón , arroz, pollo.
Vino mi tío un miércoles y lo fui a buscar al
aeropuerto. Saliendo desde Copacabana, increíbles movidas y preocupaciones por
llegar temprano, entre todas las autopistas me enredaba y me perdía, puteando... Un quilombo de túneles y viaductos. Y yo parecía mas torpe que nunca. Pero
llegué bien. Lo mejor era que mi tío Mario traía mi bici, embalada. Pero además
hacía tiempo que no veía a un familiar, así que estaba contento de verlos. Vino
con Marlene. No se quedaban e Río, iban para
Buzios. Tenían que esperar el “Transfer” unas horas y nos quedamos tomando unos
mates en el bar del Aeropuerto... Habian traído Yerba !
Volví contento a Copacabana. A los dos días
llegaba mi viejo. Pero no podía ir a buscarlo, la camioneta recalentaba . Por suerte tuve tiempo de encargarle la
bomba de agua y tuvo la amabilidad de conseguirla un día antes y traerla . Aca
era imposible .
Así que finalmente me encontré con él, llegó a Copacabana en el “Frescao”, y nos hospedamos en un Hotel. Fantástico.
Esos días me olvidé de la
Galera , y de dormir en la camioneta. Por fin una cama
confortable, aire acondicionado y desayuno brasilero.
Recorrimos algunos lugares de Río en bici esos
días, él había traído su bicicleta también, una citybike plegable. Lo llevé a conocer Urca, Praia vermelha, Flamengo, el Centro,
Lapa, entre otros lugares . Nos sacamos
las ganas de andar en bici esos días, ya que desde hacia tiempo que no salíamos,
como haciamos en Baires, por los
circuitos Quilmes – Pereyra - Hudson. - Acá eran diferentes, y parece que le
gustaban bastante. También comimos de primera. El estilo de vida carioca no le parecía mal. Es
mas, lo disfrutaba. La cara y el humor le fueron cambiando en esos días, y
hasta se compró una zunga, de la que al principio desconfiaba, pero que luego
exhibió sin problemas en Ipanema.
Así que recorrimos Copacabana, Ipanema y el centro.. La pasamos barbaro y nos llevamos bien. Al tercer día partimos para Buzios.
Así que recorrimos Copacabana, Ipanema y el centro.. La pasamos barbaro y nos llevamos bien. Al tercer día partimos para Buzios.
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