viernes, 9 de enero de 2015

ENTRANDO EN LA BAHIA

Deje la entrada de  Ilheus atras y segui viaje solo. Manejaba solo por primera vez en todo el viaje. Ya me habia olvidado de los pasajeros.  No me arrepentia. Nada mas esperaba llegar antes de la medianoche a Salvador, para brindar con mis amigos.
    En realidad pensándolo bien era bastante cómico. A esa altura, con las horas que faltaban de viaje, llegaría tipo Papa Noel, pasadas las 12.  Faltaban varios cientos de kilómetros. Pase por paisajes bellísimos, altas florestas , otro tipo de árboles que me recordaban el sur, y grandes cañones con enormes rios.. Vi las entradas a Itacaré y otros paraísos, que me hubiera gustado conocer y que ya lo haría.  Tenía que seguir viaje y llegar antes de las 12.
Pero no fue facil, no podia comunicarme al telefono de mi amigo para avisarle que llegaba con retraso y eso me ponía nervioso.  Al llegar a Santo Antonio , donde debia virar para cortar camino, ahorrandome unos 100 km, tomando la balsa, pasando por Itaparica,  me di cuenta que no llegaria al horario de la ultima balsa…   Lo que me obligaba a seguir unos 170 km mas, para entrar a Salvador por el norte. La unica ventaja era que a esa hora y ese día las rutas estaban bastante tranquilas, con pocos coches.  Pero el recorrido habia que hacerlo igual. Pasé por un enorme complejo, un embalse y represa sobre el rio del estuario que alimenta a toda la bahia de salvador.  Una silueta fantasmagórica en medio de la noche .  Luego tome el empalme a la autopista , faltando unos 80 km , que hice a toda velocidad, consumiendo a todo trapo el combustible y el aceite que quedaban, las luces indicadoras  del tablero se prendian a cada rato. 
   Por fin  llegue a la ciudad pasada  la medianoche, la autopista bajaba entre miles de casitas iluminadas  que parecian candiles de carton.  Pero no veia fuegos artificiales o festejos como esperaba para las 12.. Despues me enteraría que la navidad no se festeja de esa forma en Salvador y la mayoria de la  gente se queda en la casa y se va a dormir temprano.    
  Llegar a Salvador, en esa primera impresión,  no era lo que espraba ver. En primer lugar no reconocia nada de lo que recordaba de años atrás. Lo que veia a esa hora en la calle  me parecia  un tanto peligroso con un tinte general de pobreza y dejadez.
    Me parecia estar en medio de una gran favela. Tenia aprension de parar en alguna esquina para preguntar, porque estaba perdido y no encontraba el barrio ni la calle. 
   Subia y bajaba los viaductos El GPS me mandaba a cualquier lugar.  Solo me anime a preguntar para algunos taxistas pero nadie conocia la calle. Nada mas me indicaban el barrio.  Era en la parte alta y a esa hora, yo ni sabía como llegar.  El hecho es que estaba perdido. Y las calles no ayudaban pues no eran rectas. No daba con la dirección que me habian dicho..Y como cualquier lugar que uno no conoce, todo me parecia igual.

  Paredes desnudas, persianas cerradas, basura y escombros en la calle.  Me parecia estar perdido en un barrio de Liniers, Claypole o  Solano el 24 a las 12 de la noche.   Luego me iba a acostumbrar, dandome cuenta de que Salvador  era una ciudad muy vieja.
No se como finalmente, a eso de la una, al pasar por una especie de plaza donde pare de dar vueltas, le pregunte a un personaje al que volveria a ver  - parecia salido de una leyenda con una pipa, un baston  y sombrero bahiano ritual –  me dijo que la calle que buscaba era cerca, solo unas cuadras de ahí.

Asi, a la una y media de la manana  di con la casa y el barrio de mi amigo Jose.  Estaban ya durmiendo. Toque bocina, pregunte a los vecinos. Aparecio un supuesto cuidador que empezo a decirme que no podia dejar el vehiculo en  doble mano. A esa hora no se que importaria..pero al final lo unico que queria eran dos reales que no le di.  
  Después de  ese barullo, al final bajó  el alemán que  se encargó del molesto  cuidacoches. Estacione bien la camioneta, baje algunas cosas y  subi al departamento con algunos presentes para festejar finalmente la navidad.  Me recibieron bien, aunque me esperaban antes un poco preocupados, según me estaban diciendo. Les explique las perpecias. 
    Carne asada, cerveza, caipirinha, aclaraciones ,  anecdotas y así charlamos hasta altas horas y medios borrachos al final, pero saciados,  festejamos la navidad. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario