domingo, 21 de septiembre de 2014

SIGUIENDO LOS SENDEROS

Habia también unos colombianos en lo de Jesus. El día siguiente nos invitaron a conocer una playa “Las palmas” que estaba relativamente cerca. Pero no era tan fácil, una vez internados en el monte, había que subir, trepar bastante. Después de casi una hora, llegamos a un punto alto y tenemos una vista maravillosa de toda una parte de la isla.  Seguimos camino , que de ahí en adelante baja y llegamos a “Las Palmas” , la primera excursión conducida por el colombiano y pasamos la tarde ahí. Luego volvemos y mientras caminamos, revelaciones de presente, pasado y futuro vienen a la mente. Coordinado y conectado , la naturaleza quiza siempre tiene un mensaje para nosotros.

 El día siguiente fuimos con los músicos a Abraoziño, otra playa próxima pero de la que también hay que atravezar un poco de morro y mata para llegar. Cuando lo hacemos, buscamos un lugar para bucear, ya que nos habían dicho que en esa playa había peces y corales. Vamos hacia una de las puntas y no encontramos demasiado. Llevamos la cámara con el estanco para poder filmar abajo del agua y unas antiparras. Al acercarnos mas a las rocas alejadas a la playa se comienzan a ver algunos peces de colore y corales. Para el otro lado la playa comienza a descender abruptamente a pique.Es fantástico.

Decicidimos ir hasta la otra punta, donde hay que trepar por un caminito y se accede a una playa privada, que no es tal, aunque una posada o casa particular preside el lugar, con embarcadero y todo. Nos metemos por el medio y no nos hacemos demasiado problema si nos quieren venir a echar.  Sin embargo nadie molesta. No hay otro visitantes. Elegimos un rincón para dejar las cosas y vamos al agua. Aca también la pendiente es abruptay a poco de entrar ya no se hace pie. Vamos nadando hasta un grupo de boyas amarillas que intentamos saber que son. Parece que se crian mejillones en las sogas.  Entonces nos metemos mas adentro ya a unos 200 metros de la costa y enfilamos hacia la punta de piedras para ver si vemos algo de vida submarina. Y aca sí el paisaje bajo el agua nos sorprende, por la pendiente y por los colores. Corales y erizos de mar, peces variados . Pasamos mas de dos horas en el agua, y vuelvo a sentirme como cuando era chico y estaba todo el día en la pileta. Nos divertimos tratando de bucear y haciendo fotos. Pasamos toda la tarde ahí. A la vuelta por el camino, los pibes dicen ver un gran lagarto a unos metros de la trilha. Nos quedamos mirando, ruidos entre las hojas y al poco una rápida cobra verde pasa serpeando a toda velocidad por el sendero, a pocos metros de nuestros pies, huyendo del lagarto seguramente.. Nos quedamos con la boca abierta. Y al seguir una enorme higuera que no habíamos visto cuando veníamos también nos deja estupefactos, con su tamaño , sus lianas y su forma. Debe tener cientos de años.

Llegamos a la villa, en una de los mejores dias. Despues me encuentro con los colombianos que van a un pozón de agua dulce no muy lejos  y me prendo en la excursión.  Un dia  maravillosamente cansador.

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